1)Estaban unos loquitos en un manicomio. Todos ellos estaban gritando: ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Ocho!
Por afuera del manicominio iba pasando un señor, escucho lo que gritaban y vio un hoyo en la pared. No pudo aguantar la curiosidad de saber por que gritaban OCHO OCHO OCHO...
Se asomó, los loquitos le picaron el ojo y comenzaron a gritar. ¡NUEVE! ¡NUEVE! ¡NUEVE!