|

Pregunta cuando es la proxima fecha de inicio del Grupo De Mujeres que Aman de Más.¡Mejora tu Vida!
Experiencias de Asistentes:
Nombre: C. ¿Qué aprendí? En ocasiones doy más de lo que me doy a mí misma, anteponer mis prioridades, ser responsable de mi felicidad. A preguntarme qué quiero para mí. A exigirle a mi pareja para que la carga no sea tan pesada. Buscar con mi pareja objetivos en común y la forma de cómo llegar a ellos. No disculpar a mi pareja cuando no tiene la razón. ¿En qué me ayudó? A no sentir tanta culpa por las cosas que no está en mis manos resolver. A no tener la necesidad de querer controlar las relaciones. A aceptar que la responsabilidad es de ambos. ¿Cómo llegué? Con muchos sentimientos de culpa. Con baja autoestima. Dependiente de mi pareja. Insegura ¿Cómo me voy? Reconociendo que tengo que realizar muchas cosas de forma individual. Crecer como ser humano, aceptándome como soy, tratando de buscar mi felicidad sintiéndome mi felicidad conmigo. Nombre: C. ¿Qué aprendí? A reconocer que soy una mujer que ama demasiado, a ver y darme cuenta de cosas que estaban mal y ni siquiera sabía que tenía, que este patrón de comportamiento es muy dañino pero sobre todo aprendí a NO SER MÁS UNA MUJER QUE AMA DE MÁS. ¿En qué me ayudó? A identificar e intentar cambiar, para ser libre y amarme libremente y aceptarme como soy; y aprender a recibir para después dar, me ayudó a comprender que todo en exceso es malo, que primero debo amarme a mí primero y sobre todas las cosas hacer que me respeten, tal y como soy. ¿Cómo llegué? Llegué sin saber quién era yo por esas duras situaciones de mi vida, esperando a encontrar algo que me ayudara a ver un poco más de lógica para entender y aceptar esto que me sucedió. ¿Cómo me voy? Conociendo, como puedo dejar atrás a esa mujer que ama de más, teniendo la convicción de que he avanzado a mi sanidad que como todo es un proceso y he de sanar por mí y por la gente que realmente me ama. Lo que me hizo interesarme en este taller-curso, fue mi más reciente fracaso o intento de relación, por llamarle de alguna manera; nunca creí que las personas que amara me podrían causar tanto daño y fue así como esta relación, no era una relación sana, una relación en la que yo daba todo sin esperar algo a cambio, teniendo la esperanza de que ese ser amado, podría un día, con mis esfuerzos y cuidados, con mi buen comportamiento, podría amarme como yo, que mi amor podría cambiar ese sentido de poca importancia e indiferencia de él hacia mí, creyendo que yo era feliz y que las cosas algún día iban a ser mejor, si me esforzaba aun más. Ahora después de este tormento, de esta pesadilla en la que a veces me siento que vivo, no puedo entender cómo se puede querer así, querer incondicionalmente, y aun así ser lastimada. Desde el fondo de mi alma esperaba que la voluntad divina me diera la oportunidad de que él me amara como yo. Después de esfuerzos e intentos fallidos, y por consecuencia la historia se volvía a repetir. Esta relación como las anteriores se alejaban de mí, sin que yo comprendiera razón alguna, y aun más triste, sin que esas personas terminaran queriendo no volver a verme más. Fue esto último lo que me hizo ver esa luz amarilla, viendo que había algo mal en mi manera de amar. Mi última experiencia ha sido tan cruel, porque no encuentro otra palabra para describirla, me devastó, sentí en determinados momentos que estaba muerta en vida, creo que hay algo que me hace buscar ese tipo de personas que me dejan lastimada y herida lo cual no deseo volver a experimentar. Nombre: S. ¿Qué aprendí? Aprendí que tengo que respetar límite, que si no los tengo y me desboco, tengo que crearlos, en base al respeto que sienta por mí y en el cariño de las personas que sí me aman, aunque a veces siento que eso es difícil porque siento una gran necesidad de ser querida y apreciada, también a veces, siento la necesidad de ganarme el amor y la empatía de los demás… a veces nada es suficiente. Aprendí que soy una mujer sensible, que a pesar de que aun me duele un poco la idea, nadie va a venir a rescatarme de mí misma. Eso a veces me llena de temor, porque me visualizo algunas veces dependiendo emocionalmente de los demás, y no libre y por consecuencia, débil y llena de sentimientos negativos. Aprendí que la vida es bella, aun cuando una siente que está sola, siempre habrá alguien que te escuche y quien le simpatizas… sin hacer nada, sólo por el simple hecho de ser quien eres. Aprendí que, aunque me cueste acostumbrarme a la idea, soy una mujer que valgo, y quizás tenga que decírmelo más a menudo al espejo para convencerme de ello, y quizás a veces tenga que preguntarle a las personas que sí me aman, cuánto significo para ellos y quizás tenga que renunciar a la necesidad de sentir la necesidad de la aprobación de los demás. Aprendí de todas ustedes, de sus voces, de sus experiencias, y un poco más de nuestra enfermedad, lo que más me gusto fue aprender de mí. ¿En qué me ayudó? Me ayudó a ver mi realidad y no mi fantasía. Las cosas que son producto de mi imaginación y mis anhelos frustrados, el ver cómo me hiero y cómo me hago daño, cómo me devalúo y cómo no me respeto. ¿Cómo llegué? Muy deprimida y enferma, tenía años deprimida y obsesionada por un hombre, en una lucha emocional por tener acceso emocional y físico… en mi interior yo sabía que era algo que era muy poco probable que ocurriera porque él no vive aquí y tiene un compromiso con otra persona, pero el sólo hecho de recordar cómo huyó él de ser quien era para acercarse a mí me hacía no bajar la guardia, me hacía sentir que yo podía cargar con esto, que yo era una chica súper poderosa, que si lograba su aprobación y su amor, entonces podía deshacerme de mis complejos de inferioridad y de mis carencias emocionales. Me cuesta creer que me utilizó aun me duele sentir que eso pasó, a veces me cuesta aceptar el comportamiento retorcido que tuve al involucrarme con él y todo lo que mi enfermedad avanzó. Todos esos años de sufrimiento realmente no valieron la pena y a veces me duele no haber hecho nada antes para poder minimizar un poco mi dolor emocional. ¿Cómo me voy? Un poco diferente a como llegue, sin duda. Un poco más plena, mi ansiedad disminuyó mucho, a veces siento temor a relacionarme de nuevo mal, a tratar de relacionarme de la única forma en que sé hacerlo, siempre con personas inaccesibles física o emocionalmente, con personas que nunca podrán relacionarse conmigo, sé que hay un camino muy largo que tengo que recorrer para volver a verme a mí misma, a la vez, es algo emocionante el sólo hecho de reconocer todas las cosas que tengo y por las que sí tengo el control real me impulsan a seguir adelante, aunque a veces aparezca deprimida, triste o sola. Pero sobre todo me voy con la confianza en que al menos veo la realidad.
|